

Estilo Alemán
Hasta en el lugar más recóndito se disfruta de la cerveza, pero decir Alemania, es pensar en uno de los países con mayor tradición cervecera del mundo. Tanto por su variedad, cuenta con más de 5000 tipos distintos, como por su consumo.
El estilo alemán debe ser y formar parte de cualquier Cervecista. Desde las weissbier bávaras de medio litro, como marca la tradición, con alto porcentaje en malta de trigo, de ahí su nombre, pasando por las Hefe, con cierto poso de levadura, hasta el estilo lager más oscuro de algunas Munich.
Un sinfín de exquisiteces para el paladar, muchas de ellas elaboradas de acuerdo al Reinheitsgebot o Ley de Pureza de 1516, donde el agua, lúpulo y malta han sido los únicos ingredientes, junto a la levadura, descubierta siglos más tarde.

La Brújula
¿Cuántas veces habéis ido a elegir una cerveza y no habéis sabido con cuál quedaros?
No os preocupéis, hemos creado "La Brújula". Un recomendador de cervezas en base a vuestros gustos.

Selección Extra
Dentro del propio universo de Los Cervecistas no puede faltar la selección extra, formada por aquellas cervezas con un punto extra de sabor, graduación e ingredientes.
Las cervezas extras deben su denominación, no a su carácter superior, sino al extracto seco primitivo (E.S.P) o cantidad de ingredientes orgánicos que contiene el mosto antes de su fermentación, salvo el agua, que en España nunca es inferior al 15%.
Con intensidad e identidad propia debido a su elaboración y matices, conforman una selección de sabores únicos irresistibles al paladar y difíciles de olvidar.

Tendencias de autor
Existe una tendencia inspirada en los procesos de elaboración de cerveza originales y tradicionales. Una experiencia que se sale de lo clásico, en la que impresionar el paladar con sabores más complejos y exigentes.
Cervezas que comienzan siendo compartidas con los más allegados, para ir poco a poco estableciéndose en las mesas y los mejores momentos de cualquier Cervecista.
Un estilo muy vivo, limpio y de gran calidad que continúa fermentando en botella hasta su consumo.

Estilo Belga
Variedad, historia y tradición se conjugan en el epicentro del origen del estilo belga, que cuenta con el buen saber hacer cerveza y sus particulares recetas. En Bélgica llevan años superándose y encontrando el culmen de la perfección y su equilibrio.
Es un estilo muy popular por las cervezas ale o de alta fermentación. Desde la Edad Media los monjes las elaboraban en los monasterios. De ahí las cervezas trapenses, o de otras órdenes como el estilo abadía, de mayor graduación, y sus variantes, como la Double Ambrée o de doble fermentación, o más refrescantes, como las Blanches.
Sin dejar atrás otras variedades belgas, como las lambic de fermentación espontánea, las saisons de temporada, o las krieg de frutas.

Estilo Alemán
Hasta en el lugar más recóndito se disfruta de la cerveza, pero decir Alemania, es pensar en uno de los países con mayor tradición cervecera del mundo. Tanto por su variedad, cuenta con más de 5000 tipos distintos, como por su consumo.
El estilo alemán debe ser y formar parte de cualquier Cervecista. Desde las weissbier bávaras de medio litro, como marca la tradición, con alto porcentaje en malta de trigo, de ahí su nombre, pasando por las Hefe, con cierto poso de levadura, hasta el estilo lager más oscuro de algunas Munich.
Un sinfín de exquisiteces para el paladar, muchas de ellas elaboradas de acuerdo al Reinheitsgebot o Ley de Pureza de 1516, donde el agua, lúpulo y malta han sido los únicos ingredientes, junto a la levadura, descubierta siglos más tarde.

La Brújula
¿Cuántas veces habéis ido a elegir una cerveza y no habéis sabido con cuál quedaros?
No os preocupéis, hemos creado "La Brújula". Un recomendador de cervezas en base a vuestros gustos.

Selección Extra
Dentro del propio universo de Los Cervecistas no puede faltar la selección extra, formada por aquellas cervezas con un punto extra de sabor, graduación e ingredientes.
Las cervezas extras deben su denominación, no a su carácter superior, sino al extracto seco primitivo (E.S.P) o cantidad de ingredientes orgánicos que contiene el mosto antes de su fermentación, salvo el agua, que en España nunca es inferior al 15%.
Con intensidad e identidad propia debido a su elaboración y matices, conforman una selección de sabores únicos irresistibles al paladar y difíciles de olvidar.

Tendencias de autor
Existe una tendencia inspirada en los procesos de elaboración de cerveza originales y tradicionales. Una experiencia que se sale de lo clásico, en la que impresionar el paladar con sabores más complejos y exigentes.
Cervezas que comienzan siendo compartidas con los más allegados, para ir poco a poco estableciéndose en las mesas y los mejores momentos de cualquier Cervecista.
Un estilo muy vivo, limpio y de gran calidad que continúa fermentando en botella hasta su consumo.

Estilo Belga
Variedad, historia y tradición se conjugan en el epicentro del origen del estilo belga, que cuenta con el buen saber hacer cerveza y sus particulares recetas. En Bélgica llevan años superándose y encontrando el culmen de la perfección y su equilibrio.
Es un estilo muy popular por las cervezas ale o de alta fermentación. Desde la Edad Media los monjes las elaboraban en los monasterios. De ahí las cervezas trapenses, o de otras órdenes como el estilo abadía, de mayor graduación, y sus variantes, como la Double Ambrée o de doble fermentación, o más refrescantes, como las Blanches.
Sin dejar atrás otras variedades belgas, como las lambic de fermentación espontánea, las saisons de temporada, o las krieg de frutas.

Estilo Alemán
Hasta en el lugar más recóndito se disfruta de la cerveza, pero decir Alemania, es pensar en uno de los países con mayor tradición cervecera del mundo. Tanto por su variedad, cuenta con más de 5000 tipos distintos, como por su consumo.
El estilo alemán debe ser y formar parte de cualquier Cervecista. Desde las weissbier bávaras de medio litro, como marca la tradición, con alto porcentaje en malta de trigo, de ahí su nombre, pasando por las Hefe, con cierto poso de levadura, hasta el estilo lager más oscuro de algunas Munich.
Un sinfín de exquisiteces para el paladar, muchas de ellas elaboradas de acuerdo al Reinheitsgebot o Ley de Pureza de 1516, donde el agua, lúpulo y malta han sido los únicos ingredientes, junto a la levadura, descubierta siglos más tarde.
